El festival de Eurovisión nació en los años 50 con la idea de que todos los países de la UER pudiesen participar, en aquellos tiempos las retransmisiones internacionales eran todo un avance tecnológico. España comenzó su participación en 1961 con Conchita Bautista y su “Estando contigo”. El festival de eurovisión era uno de los eventos más importantes en nuestro país, y estaba a la altura de una final de la copa de Europa o un combate de Pedro Carrasco. El festival daba prestigio a sus participantes y hasta los años 80 siempre nos han representado artistas contratados en el país. Hemos ganado 2 veces. En 1968 Massiel, tras la polémica con Serrat, ganó dejando segundo al mismísimo Cliff Richards con su ‘Congratulations’, que además cantaba en casa. Al año siguiente, en una gala celebrada en el teatro real de Madrid, ganó Salomé, realmente hubo un cuádruple empate, las canciones de aquellos tiempos forman parte de la cultura de nuestro país.
En los 70 lo intentamos con Julio Iglesias, Peret, Karina, y los dos primeros recuerdos musicales de mi infancia (canción de un globo dos globos tres globos aparte), el enséñame a cantar de Micki y Betty Missiego. En aquellos años los ganadores de eurovisión se convertían en estrellas de la canción, recordamos a Abba, Celine Dión etc.
Desde los 80 pretende ser un escaparate para jóvenes artistas, nos atrevimos con el flamenco con la genial Dolores Amaya. Desde hace años ir al festival no es sinónimo de éxito, más bien de todo lo contrario. El festival ha perdido interés entre los españoles y ha registrado en 2007 su audiencia más baja en los últimos años. Además de la pésima calidad de nuestros representantes, nos encontramos con que los países del este que antes eran 4 y ahora cuatrocientos, se votan entre ellos. El sistema del televoto, aparentemente vendido para dar voz a los espectadores, es una forma de rentabilizar económicamente el festival y un sistema que castiga en las puntuaciones a países como Reino Unido, Alemania y España.
La gente que va de público a estos festivales no va gratis. Este año, por ejemplo, las entradas cuestan entre 13 y 63 euros (1000 y 5000 dinares), si quieres puedes comprar las entradas aquí: http://www.tickets.co.yu/ .
Sobre Rodolfo Chikilicuatre no voy a comentar nada. Estoy de acuerdo con que nos represente, su elección a sido, por una vez, popular y no a dedo como casi siempre. No creo que lo haga pero que los anteriores y si lo hace tampoco va a hundir su carrera. La gala tendrá más audiencia, casi tanta como un programa tipo Noche de Fiesta de José Luís Moreno, nos reiremos un rato y ya está. Tampoco hay que darle tantas vueltas. Ojala actúe como vacuna y haga que en un futuro se cambie el sistema de votos, pero no creo, seguirán ganando los países del este, pero nosotros nos reiremos de ellos . Una buena forma de gastarse el dinero público es para reírse, casi mejor que para pagar cifras astronómicas para que unos pocos vean la Premier Leage, o la misa de los domingos en el pueblo de turno.
Y por cierto, en el Festival de Benidorm debutó Julio Iglesias y Jesulín de Ubrique con su toda toda toda. Lástima que Jesusín (como decía mi abuela) s ya no canté por que yo le votaba para el festival de eurovisión de 2009, eso sí con traje de luces.
(mi canción favorita de toda la vida de eurovisión)
comentario para los lectores sin dedos de este blog
Publicado por chema gomez en 7:15 Etiquetas: actualidadHay gente que me ha dicho que lee este blog y que le gusta, eso anima un poco, lo que más me desanima es la falta de comentarios de la gente que lo lee, yo tengo la costumbre de dejar comentarios en los blog, pero bueno, eso es como la educación no se puede esperar que todos tengan la misma que Chema.
No entiendo como nadie que se hace llamar Eurofan se dedique a llamar gilipollas a la gente que ha, que hemos votado, a Rodolfo Chikilicuatre para que vaya a Eurovisión. Y no digo más del tema, les meto en el mismo saco que a Isabel Sansebastián que justificaba la victoria del PSOE por el atentado del viernes. En fin, serafín, pasamos página y prohibido hablar de política en este blog a partir de ahora.
Solo hablaremos de cosas interesantes como la gastronomía de Apicio, la tumba de Prisciliano, las corridas de toros y cosas así.
No lo se, si lo sabe alguien que ose a decirlo
Hoy he leído una noticia que me ha sobrecogido enormemente, los crustaceos sufren en la cacerola y en la sartén. Parece ser que unos científicos se han dedicado a experimentar si estos exquisitos amiguitos tenían el sistema nervioso lo suficientemente desarrollado como para sentir dolor. Parece ser que si. Ahora ya estoy viendo a las organizaciones de defensa de los animales manifestándose en contra de las gambas a la plancha y cosas similares. Saldán algunos diciendo, mientras se comen un suculento bogavante a la costa brava, que si sus primos han dicho que eso no es verdad, o que a ellos nadie les dice lo que tienen que comer o no comer. Yo por mi parte, y si el acido úrico me lo permite, seguiré siendo un poco antiecologista y me pondré hasta arriba siempre que pueda de estos nobles y sufridores animalillos



